Es un marco institucional compuesto por protocolos, controles y normas internas diseñado para identificar y mitigar riesgos legales. Su objetivo es evitar la comisión de ilícitos dentro de la organización, promoviendo una cultura de integridad, cumplimiento y responsabilidad asegurando que todas las actividades se realicen bajo estrictos estándares éticos y de transparencia.
Según la Ley 20.393, un Modelo de Prevención es adecuado cuando contempla estos cuatro elementos esenciales.
Matrices de riesgo específicas para cada entidad. Distintos procesos implican distintos riesgos.
Políticas y procedimientos de prevención se suman a un canal de denuncias con reglas claras para prevenir y detectar conductas ilícitas.
Auditorías internas y externas programadas para verificar el funcionamiento del modelo y realizar mejoras.
Área de Cumplimiento con rol de Compliance Officer, responsable de aplicar los protocolos de manera autónoma.